Bodas reales

25 octubre, 2016

Boda en Asturias: Claudia y Alejandro


Hacía tiempo que no publicaba en el blog por motivos personales, pero mi pasión por las bodas no ha disminuido, y sigo navegando de vez en cuando por la web en búsqueda de inspiración bodil. Me encanta la decoración de las bodas y sus flores... y al ver la boda de Claudia y Alejandro,  sentí un flechazo inmediato y pensé: tengo que sacarla en Bodas con detalle. 

Claudia y Alejandro tienen una historia preciosa, porque su amor nació cuando todavía estaban en el instituto, y tras 12 años juntos dieron el "Sí quiero" el 7 de Mayo de este año, en la Iglesia Santo Tomás de Canterbury en Avilés (Asturias). Juntos desde siempre y para siempre.

Claudia cuidó con mimo cada detalle de su bonita boda, empezando por su precioso vestido de novia, que estaba confeccionado en tela brocada y crepe de seda y adornado por unos detalles de guipur beige tanto en la cintura como en la espalda. Fue confeccionado por Josefina Bellón. 

Lucía un velo de tul de seda y un tocado de flores de porcelana de Lola Sevares que combinaba tonos como el dorado, el rosa y el beige. 

Completó su look con un delicado y romántico ramo de novia, elaborado por Flores Trisquel, quienes también se encargaron de decorar la iglesia y el restaurante.

Los zapatos fueron hechos a medida y personalizados por la firma Custom and Chic





























Tras la ceremonia religiosa, celebraron el banquete en el hotel NH Collection Palacio de Avilés. De la decoración del espacio se encargó la Wedding Planner de My Noah Candy. 

Me encantó el estilo romántico de la misma, especialmente el seating plan, montado sobre un mueble blanco vintage y decorado con hortensias y jaulas llenas con paniculata. Las jaulas también fueron protagonistas de los centros de mesa. 

Todas las fotografías fueron captadas por el objetivo de Silvia Gh Fotografía y el video fue obra de Eleven Moments












Os dejamos con el video de los momentos más bonitos de esta preciosa boda:

10 abril, 2016

La boda boho chic de Débora y Palen en Soto de Bruil



Conozco a Débora desde que tengo uso de razón. Fuimos juntas a la misma clase durante más de una década y compartimos juegos, excursiones y muchos exámenes en los que ella siempre sacaba notazas, porque además de guapa es una chica lista :) 

Verla convertirse en una mujer, y haber encontrado al amor de su vida es algo que como blogger de bodas y amiga de la infancia me llena de gran alegría.

Débora siempre tuvo un estilo propio vistiendo, y de novia no podía ser menos. Sabía que no llevaría un vestido de novia tradicional estilo princesa y con cola larga, pero que estaría preciosa igualmente. 

Escogió un crop top (dos piezas) de estilo boho chic que refleja perfectamente su esencia. Su conjunto fue elaborado por la diseñadora catalana Verónica Miranda. La falda era de gasa, muy fluida, y rematada en la cintura con un precioso motivo de encaje. En la parte superior lucía un top con mangas abotonado en la espalda y también con románticos motivos de encaje, especialmente en las mangas. 







Si hay algo que me enamoró fue su precioso ramo de novia, elaborado por la florista aragonesa María Aliaga que además de unas flores preciosas llevaba hojas de eucalipto, que le daban al ramo un estilo rústico que combinaba a la perfección con su vestido de novia boho chic. 

Para completar su look, Débora lucía una corona de flores de tela, de Love Story Novias que le daba un aspecto romántico y muy dulce. Desde pequeña Débora ha tenido una bonita melena que ha lucido gran parte de su vida, es como su seña de identidad, y en su boda decidió volver a lucirla, peinada con ondas por las manos de Eva Mariñosa quien también la maquilló. 








Su chico Jose Miguel, más conocido por sus amigos como "Palen", también se puso radiante para la ocasión, luciendo un elegante traje azul marino de Massimo Dutti, con una corbata de la misma marca que armonizaba a la perfección con su look. No es por nada Débora, pero te llevas un marido bien guapo, que además seguro que es muy guapo por dentro también y espero que os hagáis muy felices el uno al  otro.










Débora y Palen, se casaron el 11 de Octubre de 2015, en la Finca Soto de Bruil  en Alfajarín (Zaragoza), un espacio ideal para la celebración de cualquier boda o evento, rodeado de cipreses centenarios, que consta de más de 20.000 metros de jardín.

Su edificio principal, es "La casa de los Herederos" un palacete espectacular construido en el año 1860 por Juan Bruil y Ollairburu, y que cuenta con diversas estancias decoradas con sumo gusto con mobiliario original de la época, y cuyas habitaciones podéis utilizar para vestiros antes de la ceremonia como lo hicieron Débora y Palen.

Los novios, celebraron su ceremonia nupcial en el precioso jardín de la finca. Decoraron el pasillo con cestos de mimbre con flores blancas. En el altar, un banco de forja, algunos muebles rústicos y un busto, completaban el resto del atrezzo de esta boda, que con tanto cariño realizaron la familia y amigos cercanos de la novia.  

. Las instantáneas de esta preciosa boda fueron captadas por el objetivo del fotógrafo aragonés Álvaro Calvo y por una amiga de la pareja también fotógrafa: Pilo Gallizo. 































La novia, entró radiante del brazo de Pedro, su papi, al que también se le veía muy ilusionado llevándola hasta al altar, donde esperaba expectante Palen.

Sin embargo, momentos antes del tradicional desfile hacia el altar, fue precisamente Pedro, el padrino, quien protagonizó una de las anécdotas más estresantes de esta boda.

La ceremonia se celebró en una finca que está situada a unos 20 km de Zaragoza. La familia de Débora había acudido a la finca temprano por la mañana para vestirse todos allí y poder realizar algunas fotos previas a la boda. Cuando ya faltaba poco para la ceremonia y todos se estaban arreglando, Pedro descubrió que los pantalones de su traje no aparecían por ninguna parte... ¡se los había olvidado en casa! 

Los nervios cundieron en la familia. La novia llegó a decirle a su padre que saliera con los que llevaba puestos (unos viejísimos) porque dada la hora que era no quedaba otro remedio (imaginaros la tensión que había en el ambiente). 

Y es ahí cuando apareció en escena Alberto, el tío de la novia, o más bien el superhéroe de ese día, quien se ofreció a ir a buscarlos a casa de los padres de la novia. Super Alberto puso en marcha su coche y pisó el pedal a tope para realizar los 40 km de ida y vuelta que separaban a los pantalones del padrino. 

Para colmo cuando Alberto se disponía a realizar la hazaña de la jornada, comenzó a llover con lo cual pensaron en realizar la ceremonia en una de las salas de la finca en vez de los exteriores. Todo había sido decorado con cariño y detalle para realizar la ceremonia en el jardín de la finca. Sin embargo, faltaba poco para la hora acordada en la invitación y teníamos un padrino sin pantalones y una boda en exteriores frustrada. 

Sin embargo, el milagro ocurrió. El tío Alberto llegó a tiempo con los pantalones del padrino después de un super sprint en la carretera, y justo cuando llegó, la lluvia se disipó y comenzó a salir el sol de nuevo.  Así que finalmente, después de estos dos sustos iniciales todo transcurrió con la normalidad de un feliz día de boda :)












Como podéis observar en las fotografías, fue una bonita y emotiva ceremonia con la intervención de sus amigos más cercanos, dedicándoles palabras de cariño en este momento tan especial de sus vidas. 







Débora y Palen obsequiaron a sus invitados con unos tarritos de cristal monísimos, decorados con tela de arpillera que contenían "miel del yayo" (la miel de las abejas de su abuelo), toda una dulzura para los paladares más exquisitos. 



Queridos Débora y Palen, desde Bodas con detalle os deseamos que este camino que habéis emprendido juntos, perdure para siempre y no olvidéis nunca que:

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo espera y todo lo soporta" (Pablo de Tarso)

Finca: Finca Soto de Bruil // Vestido de novia: Verónica Miranda // Traje de novio: Massimo Dutti // Corona: Love Story Novias // Ramo: Maria Aliaga// Fotógrafo:  Álvaro Calvo  

(Las fotografías de esta boda han sido cedidas exclusivamente al blog Bodas con detalle, por lo tanto tienen Copyright y no está permitida su publicación en otros medios nupciales digitales)

3 julio, 2015

Boda de Cristina y Rodrigo en �vila



Cristina y Rodrigo llevan "toda una vida juntos": comenzaron su "amor de instituto" y diez años después se han convertido en marido y mujer. Esta pareja de novios se dio el "Sí quiero" el pasado 20 de Septiembre en la capilla del colegio donde se conocieron: la de Mosén Rubí (Ávila).

Lorena San José  fue la fotógrafa elegida. Una fotógrafa de bodas que supo captar con mucha naturalidad y profesionalidad cada uno de los instantes mágicos de la pareja. 

La primera impresión que tuve cuando vi a Cristina, fue la de ver a una novia que parecía una princesa derrochando elegancia por los cuatro costados. Aunque al principio le costó mucho conseguir un vestido de novia del estilo que buscaba, finalmente se decidió por el modelo "Barcaza" de Pronovias, un diseño elaborado en mikado de seda con escote barco y cinturón en el talle. Además Cristina, llevó un bolero de manga larga transparente que le dio un toque romántico y original a su vestido de novia.

Lució un recogido bajo (obra de Laura Perrino) y adornó su peinado con un tocado floral en tonos bronce, con incrustaciones de perlas. Al tocado le acompañaba un velo largo colocado en la parte baja del recogido. Su maquillaje de novia fue realizado también por Laura Perrino.

Las alianzas de los novios eran de la conocida joyería madrileña Suárez. Para su ramo de novia escogió a la floristería El Olivo Garden. Cristina quería un ramo de tipo silvestre, así que las flores elegidas fueron entre otras: las rosas de pitiminí, las margaritas, las craspedias, el eucalipto...

Para los zapatos, Cristina huyó de los típicos blancos y se decanto por unos de color azul celeste de la firma Resán.  Rodrigo lució un chaqué clásico de la firma Scalpers.

El banquete se celebró en el Hotel Palacio de Monjaraz. Fue de tipo buffet. La cena fue servida por el catering "El truco del almendruco"

De la decoración floral se encargó también El Olivo Garden y para el resto de la decoración de la boda contaron con la ayuda de la Wedding Planner Gris berenjena. Del video que podéis ver pinchando aquí se encargó Videoclap.

Fue una boda llena de detalles de principio a fin. Desde el seating, en donde había escritas frases de agradecimiento para sus invitados, hasta las minutas del menú y los originales regalos que recibieron los invitados. 

Como colofón, contaron con la música en directo de Alba y Kike, y una recena de donuts y hamburguesas para reponer fuerzas durante el baile. ¡Vivan las bodas tan bonitas como esta!
































¿Os ha gustado la elegante boda de Cristina y Rodrigo?

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